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Los CFOs pueden convertir el movimiento de fondos en motor de crecimiento estratégico, según Adyen y BCG

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El estudio señala el creciente problema de los flujos de fondos fragmentados: una empresa promedio encuestada gestiona 40 cuentas bancarias, 12 proveedores de depósitos (pay-ins) y retiros (payouts), además de entre cinco y seis bancos. El 48% de los CFOs afirma que la transparencia basada en datos y la proyección de la liquidez son su principal desafío. Los encuestados identifican la consolidación como un factor clave para mejorar la gestión de fondos

Adyen, la plataforma global de tecnología financiera elegida por las principales empresas del mundo, y Boston Consulting Group (BCG), han anunciado hoy la publicación de su informe conjunto sobre cómo la innovación en tesorería impulsa mejores resultados empresariales.

El informe, basado en un estudio realizado entre casi 300 CFOs y tesoreros corporativos de Norteamérica y Europa, muestra que la complejidad y la fragmentación se han convertido en una carga para las finanzas corporativas, pasando la función de tesorería de ser un activo estratégico a convertirse en un cuello de botella por la ineficiencia del sistema y la inercia operativa.

La conclusión principal del informe es clara: el creciente número de relaciones bancarias y de pagos que una empresa se ve obligada a gestionar está obstaculizando directamente la visibilidad del efectivo, creando una carga innecesaria para los equipos financieros y, en última instancia, mermando los rendimientos del capital circulante. Sin embargo, los encuestados señalan también una sustancial oportunidad para que los líderes financieros desbloqueen un valor monetario y operativo significativo mediante la consolidación de su gestión de fondos.

El coste de la fragmentación
El informe destaca la complejidad sistémica a la que se enfrentan actualmente los departamentos de tesorería:

  • Fragmentación por exceso de socios: Una empresa promedio gestiona entre cinco y seis relaciones bancarias, además de administrar más de 40 cuentas bancarias separadas. A esto se suma un ecosistema de una media de unos 12 proveedores de pago diferentes (seis para depósitos o pay-ins y seis para retiros o payouts).
  • El coste de la complejidad: La fragmentación retiene la liquidez, aumentando los requisitos de capital circulante y limitando los rendimientos de los saldos positivos o del float. Esto reduce la flexibilidad financiera y ralentiza la innovación, a menudo con un impacto posterior en la experiencia del cliente.
  • El problema es agudo a nivel empresarial: Una de cada cuatro empresas tiene dificultades para optimizar la liquidez y el capital circulante, mientras que el 48% de los CFOs cita la visibilidad y previsión de la liquidez basada en datos como su principal desafío. La consolidación de las integraciones bancarias puede reducir las comisiones de tesorería, liberar capital y recursos, y permitir una monetización más efectiva con el tiempo.
  • Incertidumbre y riesgo: El control operativo, que abarca las aprobaciones de pagos, la ejecución de transacciones y la conciliación en múltiples sistemas, se considera el riesgo más crítico para los tesoreros. En modelos de negocio con ciclos operativos cortos, el desajuste entre el momento de depósitos y retiros es un factor crítico que eleva el riesgo y dificulta la capacidad de generar rendimientos sobre el capital circulante. Este riesgo es significativo para los CFOs, ya que el 18% considera la velocidad de los depósitos y retiros como el mayor desafío al que hoy se enfrentan.
  • Carga operativa: La complejidad obliga a los equipos de tesorería a dedicar una cantidad significativa de tiempo a tareas manuales de bajo valor. Según el informe, los equipos dedican el 10% de su tiempo a visualizar las cuentas, el 13% a gestionar relaciones bancarias y más del 20% a gestionar depósitos y retiros. La consolidación de los sistemas de gestión de fondos podría ayudar a reducir drásticamente el tiempo dedicado a estas tareas.

«Los tesoreros van más allá de optimizar la liquidez de forma aislada: optimizan todo el flujo, desde las cuentas por cobrar hasta las cuentas por pagar, poniendo la experiencia del cliente en el centro. Este cambio dará forma a la próxima generación de finanzas», declara Ethan Tandowski, CFO de Adyen.

La oportunidad de la unificación
A medida que las empresas escalan, aumentan asimismo las complejidades de sus flujos de fondos fragmentados. El informe señala un cambio estructural desde la fragmentación hacia la unificación, donde el flujo de fondos se convierte en una ventaja estratégica y un motor de crecimiento en lugar de una restricción.

El futuro es integrado: Aunque los encuestados reconocen la necesidad de varios proveedores para satisfacer todas sus necesidades, el 74% afirma que les gustaría aprovechar soluciones de gestión de fondos más integradas que cubran todo el ciclo de vida del efectivo.

La consolidación es clave: Entre aquellos que buscan una solución integrada, el 88% probablemente consolidará estos servicios en menos proveedores de los que utilizan actualmente.

«La tesorería corporativa se encuentra en un punto de inflexión. Todo está listo: proveedores confiables, tecnología moderna, infraestructuras de pago sólidas y un área financiera preparada para unificar y evolucionar. Es hora de que los CFOs exijan más a su función de tesorería y a los socios que la impulsan», afirma Stanislas Nowicki, director general y socio de Boston Consulting Group.

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