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La vivienda y la maraña burocrática emergen como las principales barreras para el retorno de los 3,2 millones de españoles en el extranjero, según un estudio de Volvemos

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La dificultad para acceder a un hogar, demostrar solvencia económica con bienes fuera de España y afrontar trámites administrativos complica el retorno de muchos emigrantes

Barreras personales, profesionales y trabas administrativas. Eston son los principales obstáculos que encuentran los españoles cuando deciden regresar a España tras vivir en el extranjero, según Volvemos, la única organización de ámbito nacional centrada en acompañar a la diáspora española en su retorno. Solo en 2024, más de 144.000 españoles retornaron a España procedentes del extranjero, según la Estadística de Migraciones del Instituto Nacional de Estadística (INE). Atendiendo a un estudio de Volvemos, para muchos de ellos el mayor reto no fue únicamente encontrar un empleo, sino también enfrentarse a una burocracia compleja, acceder a una vivienda o reorganizar por completo su vida personal y familiar.

«Existe la idea de que el principal desafío del retorno es encontrar trabajo, pero la experiencia de Volvemos demuestra que volver implica reconstruir un proyecto de vida. Hay que encontrar una vivienda, gestionar numerosos trámites, trasladar a la familia y volver a adaptarse a un país que también ha cambiado», explica Diego Ruiz del Árbol, director de Volvemos.

A partir de la experiencia acumulada tras acompañar a más de 7.000 personas durante la última década, Volvemos ha identificado las barreras que más dificultan el regreso de los españoles que viven en el extranjero, una comunidad que, según los últimos datos del Padrón de Españoles Residentes en el Extranjero (PERE), supera ya los 3,2 millones de españoles.

Vivienda: cuando tener ingresos no siempre es suficiente
Es la primera barrera con la que se encuentran muchas personas al retornar. A las dificultades de acceso que afectan al conjunto de la población se suma un problema específico de los retornados: demostrar su solvencia económica después de años desarrollando su vida laboral fuera del país. «Esta es la barrera más crítica para quienes desean comprar una vivienda. Hay muchas entidades financieras que solo tienen en cuenta el histórico que las personas tengan en España para conceder o no un crédito. Esto implica que los ingresos obtenidos en el extranjero, aunque sean estables y/o altos, pueden no ser tenidos en cuenta. Lo mismo sucede con el patrimonio acumulado fuera de España. Esto provoca que perfiles solventes y con estabilidad económica en el extranjero vean rechazada su solicitud de financiación en España», asegura el director de Volvemos.

Barreras personales: volver a un país que también ha cambiado
Después de años viviendo fuera, regresar a España también supone adaptarse a un entorno que ha cambiado. Tal y como indican desde la organización, muchas personas vuelven con incertidumbre sobre las oportunidades que encontrarán o con una percepción negativa de la situación del país que condiciona el retorno: el miedo a que las cosas vayan bien, sentirse expulsado de España por falta de oportunidades, noticias negativas que les llegan de familias y amigos… A ello hay que sumar el impacto psicológico del proceso migratorio, cuestiones como el duelo migratorio o el choque cultural inverso. «Y no se puede olvidar el arraigo en el país de acogida, donde han construido una vida, en algunos casos durante más de 10 años, y que ahora tienen que desmontar para regresar. Y si lo hacen con una familia, regresar es mucho más complicado debido al impacto que tiene para ellos y por cuadrar todos los trámites, el empleo, etc.», dice del Árbol.

Barreras profesionales: encontrar oportunidades acordes a la experiencia
Aunque el empleo y la dificultad para identificar oportunidades en España sigue siendo un elemento clave, el reto no consiste únicamente en encontrar trabajo. Muchas personas buscan oportunidades acordes con la experiencia internacional adquirida durante su etapa en el extranjero y esperan que esa trayectoria sea reconocida por las empresas españolas. Además, tienen que adaptarse al nuevo entorno laboral o a una situación de búsqueda de empleo. «Todo ello, sumado al desconocimiento del mercado de trabajo aquí, porque muchos emigraron sin haber trabajado en España o lo hicieron por poco tiempo», comenta Diego. Y añade: «No hay que olvidar tampoco la falta de una de red de contactos, la diferencia de plazos de incorporación, ya que en algunos países los períodos de aviso pueden llegar hasta los 3 meses o la homologación de títulos en el extranjero».

Barreras administrativas: la incertidumbre de no saber por dónde empezar
Los trámites administrativos necesarios antes y después de volver a España continúan siendo una de las principales fuentes de incertidumbre para quienes preparan su regreso. Las dudas sobre fiscalidad, Seguridad Social, asistencia sanitaria, empadronamiento o la documentación necesaria son algunas de las consultas más habituales que recibe Volvemos.

«Muchas personas dicen que no saben por dónde empezar. Facilitar información clara y ofrecer acompañamiento durante todo el proceso ayudaría a que el regreso fuera mucho más sencillo y evitaría muchos de los problemas que se ven cada día. Notamos mucha falta de apoyo por parte de las administraciones», señala Ruiz del Árbol.

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