La Asociación Española de Franquicias Inmobiliarias, que integra a las siete principales redes del país, detecta un desplazamiento creciente de la demanda residencial y de la expansión de las agencias hacia municipios de tamaño medio impulsado por la mejora de las comunicaciones, el teletrabajo, la calidad de vida y unos precios más accesibles
Las ciudades medianas han dejado de ser una alternativa para convertirse en uno de los principales motores del mercado inmobiliario español. Así lo constata la Asociación Española de Franquicias Inmobiliarias (AEFI), que agrupa a las siete mayores redes de franquicias inmobiliarias del país —Alfa Inmobiliaria, Century 21, Comprarcasa, Keller Williams, Look & Find, Redpiso y RE/MAX— y cuya implantación territorial, con más de 700 oficinas y 6.600 profesionales, le permite observar de forma directa la evolución de la demanda residencial prácticamente en cualquier punto de España.
Según AEFI, durante los últimos dos años se ha producido un cambio profundo en la forma en que los españoles deciden dónde vivir. Cada vez más compradores dirigen su interés hacia ciudades de entre 50.000 y 300.000 habitantes, desplazando parte del protagonismo que tradicionalmente concentraban las grandes capitales.
Este fenómeno está modificando también la estrategia de crecimiento de las franquicias inmobiliarias. AEFI observa que cada vez más enseñas están reforzando su presencia en capitales de provincia y ciudades intermedias que presentan un elevado dinamismo económico y demográfico, en detrimento de un modelo de expansión centrado exclusivamente en Madrid, Barcelona, Valencia, Sevilla o Málaga.
AEFI señala que esta tendencia se aprecia ya en numerosas capitales de provincia y ciudades intermedias como Burgos, Logroño, León, Albacete, Castellón, Cáceres, Huelva o Girona, donde las redes asociadas detectan un aumento sostenido tanto de la demanda residencial como de la implantación de nuevas oficinas inmobiliarias.
La consolidación del teletrabajo y de los modelos híbridos ha reducido la necesidad de residir junto al lugar de trabajo. Hoy muchos compradores priorizan disponer de viviendas más amplias, espacios exteriores, mejores servicios o una mayor calidad de vida frente a la cercanía a los grandes centros urbanos.
A ello se suma un factor económico decisivo. Mientras el elevado precio de la vivienda limita el acceso a la compra en muchas grandes ciudades, numerosas ciudades medianas siguen ofreciendo viviendas de mayor superficie con un esfuerzo financiero considerablemente menor.
Además, el crecimiento económico, la llegada de nuevas empresas, el desarrollo logístico, las universidades y el dinamismo turístico están reforzando el atractivo residencial de numerosas ciudades intermedias y aumentando tanto la demanda de compra como de alquiler.
Un cambio que las franquicias detectan antes que nadie
La amplia implantación territorial de AEFI convierte a sus más de 700 oficinas en un observatorio privilegiado del mercado residencial español, permitiendo detectar con rapidez los cambios en la demanda y las nuevas tendencias de compra.
«Las franquicias inmobiliarias somos uno de los primeros indicadores de los cambios que experimenta el mercado. Abrimos oficinas allí donde detectamos una demanda sólida y sostenida, y en estos momentos observamos un creciente interés por ciudades medianas que hace apenas unos años tenían un peso mucho menor en la actividad inmobiliaria», explica Leonardo Cromstedt, presidente de AEFI.
Según la asociación, este nuevo escenario está impulsando un perfil de comprador mucho más diverso. A las familias que buscan viviendas de mayor tamaño se suman profesionales que trabajan parcialmente en remoto, compradores sénior que desean mejorar su calidad de vida, inversores que identifican oportunidades de revalorización y jóvenes que encuentran en estas ciudades una posibilidad real de acceder a una primera vivienda.
Un desarrollo territorial más equilibrado
AEFI considera que esta evolución puede contribuir a reducir parte de la presión que soportan algunos de los mercados inmobiliarios más tensionados del país y favorecer un desarrollo territorial más equilibrado, distribuyendo mejor tanto la actividad económica como la demanda residencial.
Para AEFI, las ciudades medianas han dejado de ser mercados secundarios para convertirse en auténticos polos de crecimiento, capaces de combinar accesibilidad, calidad de vida y oportunidades económicas.
» Estamos asistiendo a una redistribución gradual de la demanda hacia ciudades que ofrecen un extraordinario potencial de crecimiento y que reúnen muchos de los atributos que hoy buscan los compradores. Todo indica que esta tendencia continuará consolidándose durante los próximos años», concluye Leonardo Cromstedt, presidente de la Asociación.





